Entre machirulos y locos, perdemos los inversores

Los que me conocen a través de esta publicación, saben que mi intención es hablar lo menos posible de política y enfocarme principalmente en los mercados y las inversiones. Pero lamentablemente en Argentina no se puede prescindir del factor político para explicar lo que ocurre en el ámbito bursátil y financiero.

Lo de ayer (que finalizó hoy a la madrugada) fue un espectáculo lamentable. No por el resultado final de la votación (para algún desprevenido la oposición aprobó una ley para retrotraer el valor delas tarifas de agua y luz a los valores de noviembre de 2017), sino por la justificación que dieron algunos de los dirigentes acerca de la dirección de su voto.

La síntesis de dichos argumentos alcanza su máxima expresión en las palabras del senador Miguel Ángel Pichetto: “Queremos darle un mensaje político al Gobierno”.

Se trata de una extorsión propia de una mafia. Y la gravedad de los actos de ayer tiene consecuencias muy importantes sobre la viabilidad de nuestro país y, por ende, de nuestras inversiones:

1. La dirigencia política (opositores y oficialistas) carece de sentido común y racionalidad para entender lo delicado de la situación económica del país. No reaccionan ante la advertencia del mercado y eso puede ser un golpe letal para las expectativas.

2. Lo de ayer abre un muy mal precedente para la actividad legislativa futura. Estamos recién en mayo de 2018 y las elecciones son en octubre de 2019. Para los analistas políticos más destacados, es muy probable un virtual cierre del Congreso hasta esa fecha: ¿les parece que estamos en condiciones de hacer la plancha por más de un año por su codicia política?

3. No esperemos milagros desde el exterior. Ya no hay acuerdo del Fondo Monetario Internacional ni reclasificación de mercados emergentes que pueda torcer el rumbo de largo plazo. Si no hay un cambio de mentalidad y compromiso de todos para sacar el país adelante, entonces más que destinados al éxito lo estaremos al fracaso y la inestabilidad permanente. Desde ya que alguna noticia positiva del mundo puede darnos un respiro de corto plazo, pero sin poner nuestra parte todo será efímero.

En el medio de este caos y pesimismo, nos encontramos todos nosotros, los inversores.

Y para dejar en manifiesto nuestra decepción y desesperanza, no hace falta más que mirar el siguiente gráfico:


Medido en dólares, considerando el tipo de cambio de Contado con Liquidación (dólar implícito que se observa en las operaciones bursátiles locales), el Índice Merval está en los mismos niveles de mayo de 2015. Y se encuentra apenas un 15% por encima del nivel que presentaba cuando Mauricio Macri se impuso a Daniel Scioli en el ballotage presidencial.

Increíble, ¿no?

Parecería que, al menos en términos bursátiles, el Gobierno de Cambiemos nunca hubiera existido para los inversores. Muchas acciones relevantes, como las bancarias, YPF (YPFD)Pampa Energía (PAMP) y Central Puerto (CEPU) están en cotizaciones en dólares inferiores a las de las elecciones legislativas PASO de agosto último. Incluso por debajo, en niveles más parecidos a los de comienzos de 2017.

Tanto pesimismo y escepticismo son ideales para los jugadores “contrarios”, los que pueden invertir ahora libres de prejuicios y esperar por años su inversión. Para las operaciones más de corto plazo (o trading) como las ideas que tratamos de verter en Mercado en 5 Minutos PRO es más difícil.

Se necesitan señales para testear el punto de inflexión y comprar con cierto nivel de seguridad para evitar dar pasos en falso.

 

Si querés recibir la versión PRO, podés suscribirte acá.

Sobre el autor

Sistemas IG

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

You may use these HTML tags and attributes: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>