¿Falsa calma?

Ayer fue un típico día 4 de julio de los que solía vivir años atrás en materia bursátil. Sin operaciones en Wall Street por la celebración del Día de la Independencia en Estados Unidos, en la city porteña se vivió un cuasi feriado por el magro volumen negociado en acciones y bonos.

Es sabido que cuando no hay operaciones en el país del norte, los negocios bursátiles en Argentina se deprimen. Esto ocurre porque no hay precios de referencia en los ADRs argentinos ni bonos en Nueva York, algo que termina impactando de lleno en la actividad en la plaza local.

Esta dinámica se había roto en parte de 2017, cuando el optimismo sobre los activos locales rebalsaba y permitía que el mercado local independizara sus movimientos de los feriados en Estados Unidos. Con la desconfianza y pesimismo a cuesta, eso se desvaneció.

En concreto, se negociaron apenas $ 407 millones en acciones locales, algo así como US$14,5 millones, pero lo interesante es que el Merval finalizó en el máximo del día, subiendo 2,3%. No lo podemos tomar como una referencia cierta de lo que ocurrirá hoy, pero algo es algo.

Pero no quiero halar estrictamente de las acciones hoy, sino de algo tan trillado como el valor del dólar en Argentina. Por primera vez en mucho tiempo se verificó una calma cambiaría por tres días consecutivos. A la fuerte baja verificada el lunes y el martes, durante la jornada de ayer hubo un pequeño rebote de medio punto porcentual en la cotización de la divisa a nivel mayorista, aunque el volumen de negocios fue pequeño.

La calma cambiaria es el objetivo primero que tienen que fijarse los hacedores de política económica. Sin ella, es imposible pensar en enderezar el rumbo económico para dejar atrás la recesión lo antes posible. Si el dólar se mueve mucho, principalmente al alza, cualquier decisión económica individual se paraliza y la inflación se acelera. Por eso, un dólar tranquilo es condición necesaria, pero no suficiente para recuperar la confianza.

Lo que el mercado se está preguntando en estos momentos es si la baja del dólar es motivada por una mayor confianza en el Gobierno o simplemente es un movimiento efímero para hacer más atractiva la licitación de Letes en dólares que finaliza el día de hoy.

Esta licitación puede hacerse suscribiendo con dólares, pesos y hasta Lebac. En principio, se iba a cerrar el día lunes, pero a “pedido de los grandes jugadores” dieron tiempo hasta el día de hoy. Y con un “dólar más barato” se intentaría hacer más atractiva la licitación de este activo dolarizado para sacarle presión al mercado cambiario de contado.

La contracara de esto es el esfuerzo que debe hacerse desde la tasa de interés para contener el dólar en los niveles actuales. Este efecto lo vemos principalmente en los rendimientos implícitos que tienen las Lebac en el mercado secundario, los cuales están bien instalados por encima del 50% anual.


Está claro que ninguna economía del mundo es viable con semejante nivel de tasa de interés real positiva. Pero hoy se está logrando controlar la sobre reacción cambiaria, como primer objetivo, para ocuparse de la macroeconomía luego.

¿Cómo va a reaccionar el dólar apenas comience el descenso de tasas de interés? La respuesta está en el nivel de confianza de los inversores, por lo que el dólar estable puede llegar a tener los días contados si efectivamente no hay credibilidad.

En apenas unos días se develará el misterio. Mientras tanto, es hora de hablar de negocios.

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Sistemas IG

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