Se cumplió nuestro análisis

 

El timing para un inversor puede representar casi todo en su estrategia, más si se trata de operaciones de corto plazo, donde comprar en el momento justo y salir a tiempo de una posición puede ser la clave del éxito. No entender que el mercado se mueve de forma oscilante, es desconocer los riesgos a los que nos enfrentamos cuando queremos invertir el dinero.

Sin embargo, el timing no tiene que ver con comprar un activo al precio mínimo y venderlo en el máximo. A todos nos gustaría poder hacer eso, pero es imposible. En contraste, para hacer buenos negocios uno tiene que tratar de descifrar las tendencias de corto plazo, sea de una bolsa en general o de un activo en particular.

Y para tener esa capacidad de detección, se necesitan varias cosas:

1. Conocimiento: el inversor que tiene más sabiduría sobre cómo funcionan los activos de riesgo, de qué manera se dan los ciclos del mercado y cómo detectar oportunidades bursátiles, siempre está adelantado respecto a la media.

2. Experiencia: se trata de un activo intangible con un valor altísimo. Quien tiene varios años operando en el mercado corre con un hándicap respecto a otros ya que sabe que ganar dinero en la Bolsa no es tan fácil como parece, el manejo de riesgos es clave y la sobre confianza puede jugar siempre una mala pasada.

3. Uso de Herramientas: A las dos primeras cualidades, se las debe complementar con esta tercera que tiene que ver con la forma de valuación de una acción o activo financiero. Para incorporar un instrumento al portafolio pensando en el largo plazo, el inversor descansa principalmente en los que se conoce como el análisis fundamental. Esto implica evaluar los fundamentos que tiene una determinada empresa y conciliar dicho análisis con el precio del activo. En contraste, para estrategias de más corto plazo, si bien uno puede utilizar el análisis fundamental, lo que prima es el análisis técnico. Dicha forma de valuación involucra principalmente el estudio del comportamiento de los precios de un activo en el pasado y descifrar su evolución futura a partir de esto. Este estudio se basa en que hay patrones en los precios de los activos que se dieron en el pasado y que se vuelven a manifestar hacia adelante.

Evidentemente, esta última herramienta es un buen termómetro de análisis con un respetable grado de cumplimiento de la evolución del activo en el corto plazo, aunque ciertamente existen riesgos en torno a descansar 100% en este análisis como único elemento de toma de decisiones en la cartera. 

Sin tomar específicamente los patrones del análisis técnico, hace poco más de un mes y medio analicé estadísticas pasadas que se dieron en el Merval y el dólar durante una serie larga de años para poder detectar si estábamos en un buen punto de ingreso para invertir en acciones argentinas, aún en un contexto de alto riesgo.

Así, el día 7 de junio escribí lo siguiente para nuestros suscriptores del servicio PRO:

¿Es válido tomar el lema de Vender en Mayo y Regresar en Noviembre que se usa en Wall Street y aplicarlo a nuestro mercado?

Considerando la evolución mensual promedio del índice Merval en pesos, el único mes de rendimiento negativo a lo largo de 2012-2018 ha sido, precisamente, mayo. Luego, en todos los otros meses la rentabilidad medida en moneda doméstica fue positiva, destacándose Enero (+8,23%) y Septiembre (+7,11%).

Bajo este análisis, de haber considerado vender papeles argentinos, la señal era que se debía haber hecho antes de mayo.

Pero este análisis es incompleto. No considerar al dólar en las inversiones es algo muy sesgado, sobre todo por la devoción de los argentinos por la moneda norteamericana. Así, analicemos qué pasó en este período considerando los retornos en dólares.

Aquí la cuestión no está tan clara. Mayo sigue siendo el mes de peor rendimiento mensual en dólares (-3,53%) seguido por Febrero (-0,9%) y por Noviembre (-0,02%).

De esta manera, podríamos suponer que, considerando la historia reciente, estamos en un buen momento para comprar acciones argentinas ya que Julio, Agosto, Septiembre y Octubre han sido meses de interesantes retornos en dólares, sobretodo estos dos últimos.

A la luz del mes de julio que dejamos atrás, con una ganancia del Merval en pesos de 12,9% y en dólares del 19,3%, fue una buena herramienta de decisión el análisis compartido anteriormente.

Conclusión: Aún en los momentos más duros y difíciles del mercado, el análisis paciente y profesional tiende a ser una herramienta complementaria muy útil para la toma de decisiones.

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Sistemas IG

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