La clave para mantener el liderazgo por más de 180 años

Una compañía ya en su fase de madurez, con un negocio sólido, estable y una marca exitosamente posicionada y bien diferenciada, debe trabajar muy duro para mantener su liderazgo.

A medida que el tiempo transcurre, el mundo se vuelve cada vez más dinámico y competitivo, lo que genera un entorno desafiante y al que deben hacer frente los principales directivos de la firma en cuestión.

Las empresas se ven obligadas a innovar y saber adaptarse a los cambios de paradigma si es que quieren mantenerse en lo más alto y no verse absorbidos por la competencia.

Los gustos y las necesidades de los consumidores van cambiando, y es ahí donde la compañía debe poner el foco de atención para que la imagen de la marca no decaiga y pueda mantener el interés y la lealtad de sus clientes.

Innovar no implica solamente desembolsar grandes cantidades de dinero en el desarrollo de nuevos productos e infraestructura, sino también ajustar determinados parámetros que potencien los productos actuales.

Se puede maximizar la eficiencia en las cadenas de distribución que implique un ahorro de costos logísticos, el análisis de las posibles causas de descontento de los clientes con un sistema de comunicación adecuado, la implementación de programas de beneficios y campañas de marketing que maximicen las ventas potenciales.

No todas las firmas pueden mantenerse a la vanguardia y puedo nombrarle casos como el de General Electric (GE), uno de los grandes holdings que no pudo sostener su liderazgo debido a la creciente diversificación de sus negocios y la imposibilidad de reducir los costos operativos y cargas financieras en las distintas ramas del negocio.

Muchas veces, el querer abarcar todo el mercado, olvidando las ventajas competitivas en un área especializada puede ser un error fatal. Y esta compañía lo sigue sufriendo hasta el día de hoy.

Hay otro tipo de empresas que busca permanentemente agregar valor a su negocio y eso las hace extremadamente diferentes al resto.

El jueves pasado, los inversores de la firma Procter & Gamble Co (PG) han festejado de una manera sorprendente, cuando las acciones subían más del 9% luego de la presentación de resultados.

Estamos hablando de la compañía multinacional de consumo más grande del mundo, con 181 años de vida.

Sus segmentos de negocio abarcan marcas ultra- conocidas y líderes: en lo que respecta a los artículos de belleza y cuidado personal, podemos citar a marcas como “Oral-B”“Gillette” o “Pantene”, en el segmento de artículos para el hogar y familia a marcas líderes como “Ariel” o “Magistral”, en salud y bienestar al famoso té “Vick” y en el sector de pañales con la marca “Pampers”.

Su crecimiento fue exponencial y ha llegado a comercializar más de 190 marcas al mismo tiempo, con una fuerte presencia en el mercado, aunque en el momento más importante de su madurez comenzó a tener problemas asociados a la estructura de costos que deterioraban su margen de ingresos.

A diferencia de lo que le contaba anteriormente con respecto al auge de General Electric, el Management de P&G (como se la conoce) decidió en el año 2016, reestructurar la empresa con un fuerte proceso de desinversión, desprendiéndose de alrededor de 110 marcas y quedándose solo con 80 del total, las que producían el 95% de los ingresos de la compañía.

La nueva segmentación implementada por la Compañía la reconvirtió en una firma más simple y más eficiente, concentrándose en los recursos más eficientes que le permitieron mantener su liderazgo en el sector.

Inevitablemente, debía buscar la forma de que las nuevas tendencias de consumo de productos básicos no sigan deteriorando los ingresos de la compañía y, por ende, su fuerte predominio en el mercado.

Incluso le permitió defenderse durante los últimos años ante el inminente avance de la competencia en el sector y sobre todo con la intromisión en el mercado del gigante Amazon.

Como podemos apreciar en el siguiente cuadro, en el tercer trimestre ganó unos US$3.199 millones, manteniendo márgenes brutos promedio sobre ventas del 50% y márgenes operativos de ganancia promedio del 20%.

Los accionistas celebraron el crecimiento de las ventas orgánicas del 4%, gracias al impulso de las ventas minoristas. Las ventas crecieron en 9 de 10 categorías globales, en 12 de los 15 mercados más grandes en los que participa y en 33 de las 50 principales categorías de los Estados Unidos ha mantenido o aumentado su participación.

Indudablemente, cuando una firma de estas características logra adecuarse a la coyuntura haciendo hincapié en sus fortalezas y disminuyendo sus debilidades y amenazas, los resultados quedan a la vista.

Este tipo de firmas no solo agregan valor a su negocio para mantener su posicionamiento estratégico, sino que distribuyen generosos dividendos con sus accionistas.

Son de las compañías que tengo en cuenta para el portafolio de ingresos de Renta Vitalicia, basado principalmente en empresas de calidad, con gran trayectoria y pago de dividendos incrementados a lo largo del tiempo.

Si le interesa conocer aún más sobre este tipo de compañías que le acabo de describir, y conocer el portafolio del producto, puede hacerlo desde aquí.

Buena semana,

Diego Matianich

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