Un factor clave a la hora de elegir una Compañía

Está claro que hay muchas razones por las cuales una Compañía puede alcanzar el éxito o estar condenada al fracaso, sin embargo hay un factor fundamental que no todos los inversores tienen en cuenta y se relaciona directamente con la forma en que se maneja el negocio.

Desde que empecé a dedicarme a buscar oportunidades de inversión para mis clientes hace aproximadamente unos 10 años, puse el foco de análisis en una primera instancia, en conocer cómo piensan las altas esferas de una Compañía.

De la misma manera sigo manteniendo esta filosofía de inversión en el servicio que tengo a cargo actualmente en Renta Vitalicia (puede ver más detalles del mismo en este link).

Por lo general y desde una concepción técnica, las empresas tienen una estructura piramidal con la cual intentan maximizar la eficiencia de sus recursos y administrar el sistema de decisiones adecuadamente.

Así lo describía en uno de sus libros el canadiense Henry Mintzberg, donde elaboró un modelo de administración de las organizaciones junto con los mecanismos de coordinación que sostenían dicha estructura.

Según el autor, una organización tradicional se divide en 5 partes fundamentales:

Haciendo una identificación ligera, podemos observar, de abajo hacia arriba, al Núcleo de Operaciones (formado por los operarios que se encargan de la producción de los bienes y/o servicios) que responde a los Directivos de la Línea Media de mando (aquellos que ejercen la supervisión directa del Núcleo Operativo coordinando cada una de las actividades).

Luego tenemos por un lado, a lo que se denomina la Tecnoestructura, un equipo de analistas que estudia la normalización de los procesos de trabajo y de las habilidades de los distintos recursos humanos; y por otro lado a las Unidades de Apoyo, que pueden asistir a distintas posiciones jerárquicas y se encargan del asesoramiento al resto de los sectores, sobre todo en temas específicos como las relaciones laborales, la contabilidad o los aspectos legales.

En la parte más alta se encuentra el Ápice estratégico, y es donde quiero prestar mayor énfasis.

Es el lugar de mayor responsabilidad y donde se toman las decisiones más importantes de la organización. Aquí se llevan a cabo las pautas necesarias para cumplir con la Misión y los objetivos de la Compañía, en función de los intereses de los Directivos.

Haber trabajado durante tantos años en la industria local me permitió conocer “desde adentro” la concepción del negocio que tenía la esfera de alto mando.

Es por eso que cada vez que analizo una determinada empresa, me fijo entre otras variables, en lo que se denomina “La Calidad del Management”.

El Management tiene sin lugar a dudas, la perspectiva más amplia de la Compañía y en base a eso, lleva a cabo el desarrollo de la estrategia del negocio.

Algunas de las variables en las que tienen injerencia podrían ser:

– El nivel de inversión en Innovación y Desarrollo;

– La conformación de equipos de trabajo eficientes;

– La importancia de generar un sistema de capacitación permanente;

– El correcto análisis de las fortalezas y debilidades de la firma;

– La identificación de las necesidades de los clientes y cómo cambian en el tiempo;

– La coherencia en las políticas de financiamiento de largo plazo;

– La versatilidad suficiente para enfrentar épocas de incertidumbre y superar amenazas;

Y podría enumerarle muchas más…

En la actualidad se suele identificar a los Managers con seis siglas diferentes, que ayudan a diferenciar las funciones que cada uno de ellos lleva adelante. Es importante que las conozca.

Veamos…

1. CEO (Chief Executive Officer o Director Ejecutivo): es el responsable máximo de la gestión y administración de la empresa.

2. COO (Chief Operating Officer o Director de Operaciones): es el encargado de supervisar cómo se crean y distribuyen los productos y/o servicios.

3. CMO (Chief Marketing Officer o Director de Marketing): tiene una importancia muy grande hoy en día, debido a que se encarga de gestionar las ventas a través del desarrollo de los productos, la publicidad y el análisis de nichos de mercado.

4. CFO (Chief Financial Officer o Director Financiero): se encarga de la planificación de las finanzas y la generación de valor para la Compañía.

5. CIO (Chief Information Officer): es otra de las posiciones que tienen un papel central hoy en día por la implementación de la tecnología a los sistemas de información de la Compañía.

6. CTO (Chief Communications Officer o Director de Comunicaciones): aquel que maneja la imagen de la firma, dando a conocer las bondades de la empresa y su diferenciación, a través de los medios de comunicación y en reuniones corporativas.

Estas seis categorías conforman la cúpula más alta e importante en la Dirección de una Firma, y la coherencia en las decisiones es fundamental para conseguir un funcionamiento coordinado y que sea consistente con los objetivos de la organización.

No todas las empresas cuentan con un Management apropiado, y muchas veces lleva a que la Compañía transite por un sendero equivocado o no se adapte correctamente a las contingencias del entorno.

Un caso emblemático es el del gigante General Electric (GE), que luego de haber llegado a ser una de las empresas más importantes de la economía estadounidense, no supo mantener su reinado.

La gran diversificación de sus negocios provocó un aumento sustancial de los costos operativos que hacían inviable su esquema financiero, y pese a diferentes medidas destinadas a achicar la estructura mediante la venta de parte de sus negocios más ineficientes, el Management no ha podido encontrar el rumbo.

Las acciones de GE han perdido el 65% del valor, y antes de ayer, al conocerse la renuncia del Director Ejecutivo (es decir, su CEO), las acciones volaron por los aires, más del 9% con un volumen abrumador.

Sin dudas que el mercado presta mucha atención a las decisiones que toman los Directivos, más allá de los resultados presentes.

Uno de los atractivos más importantes para sus acérrimos seguidores, había sido durante su etapa de apogeo, la generosa política de distribución de dividendos. Sin embargo, el deterioro de los flujos de caja operativos ha llevado a modificar esta política y recortarlos a la mitad.

Como le decía desde un principio, la calidad del Management es una de las variables que tengo en cuenta a la hora de analizar una compañía, incluso antes de revisar en detalle sus estados financieros, porque en definitiva y más allá del desempeño del negocio, los inversores descuentan expectativas a raíz de cómo los Directivos piensan agregar valor a la firma en el largo plazo.

Mi sugerencia es que siempre tenga en cuenta estas características a la hora de conformar un portafolio de acciones de empresas a mediano plazo.

Ese es uno de los principios que empleamos en Renta Vitalicia, y puede acceder a conocer todos los detalles de nuestra estrategia de inversión suscribiéndose aquí.

Un saludo cordial

Diego Matianich

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Sistemas IG

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