Lo que aprendí de la crisis (válido para usted también)

• Un cachetazo aleccionador
• Volver a las fuentes para invertir con criterio
• Buscando valor en la corrección 

Para muchos, la Noche Buena es una celebración importante, sobre todo por la connotación de la reunión familiar y la renovación de las esperanzas para el futuro. Para otros, es apenas un día más, sin motivos aparentes para celebrar, sea por cuestiones religiosas o por desinterés.

En mi caso puntual, la Navidad volvió a ser un festejo importante en los últimos años. Por un lado, ver a mis pequeños hijos esperando ese horario bendito que marca la apertura de los regalos es un momento de felicidad. Por el otro, también comenzó a tener un fuerte componente emocional al recordar a los que ya no están.

Pero hay un tercer aspecto importante. Tomo la fecha como el punto de partida para hacer el tan esperado balance anual, tanto a nivel personal como en lo profesional. Con una copa de vino en la mano, pongo mi mente en blanco y comienzo a repasar las cosas que dejé atrás y las enseñanzas para mejorar en el año que comenzará.

En este sentido, en lo profesional hay mucha tela para cortar. El 2018 fue un año para recordar y no precisamente por tener buenas noticias económicas.

Pero me gustaría compartir con usted dos enseñanzas que me dejó la reciente crisis. Y creo que le podrá servir a usted en su rol de inversor también.

Volviendo a las fuentes

La primera tiene que ver con algo bien básico.

Siempre le digo que para ser un inversor que prevalezca en el largo plazo es necesario tener un plan y ser organizado con los ingresos y gastos. Esto tan simple, como saber cuánto dinero me ingresa al mes y cuántos gastos afronto, es extremadamente poderoso.

Al final de cuentas, tener un claro dominio de ingresos y gastos permitirá saber con cuánto excedente puedo contar al final de cada período en concepto de ahorro.

Lamentablemente, yo había dejado de hacerlo.

En 2016 y 2017 tuve muy buenos años como inversor y eso me llevó a cometer un error garrafal que fue no saber administrar correctamente la bonanza. Y cuando sobrevino la crisis, no tenía un diagnóstico concreto de mi situación financiera.

Algunas fuentes de ingreso comenzaron a debilitarse, mis gastos crecían por la mayor inflación y mi saldo mensual de ahorro para invertir era negativo.

Fue la crisis la que me permitió reaccionar a tiempo. Volví a mis raíces, desempolvé mi vieja planilla de Excel de Ingresos y Gastos que no usaba hace tiempo y comencé de nuevo a utilizarla como un principiante.

Créame que me sirvió mucho. Tomé dimensión de gastos superfluos, intenté impulsar los ingresos y luego de un trimestre revertí mi ahorro negativo.

Volví al viejo y querido orden de mis finanzas, tan básico y útil para mejorar como inversor.

Un estómago que aguanta

El segundo punto que quiero destacar tiene que ver con algo que le comenté desde el día 1 que escribo esta columna: no invierta dinero en la Bolsa que no esté dispuesto a perder.

Esto no quiere decir que invertimos dinero en la Bolsa para perderlo, pero el ahorro que canalizamos a través de bonos y acciones no debe ser imprescindible para afrontar las ordinarias actividades diarias.

Y esto lo digo porque básicamente las inversiones en Bolsa son inversiones de riesgo. Y como tales, las cotizaciones pueden subir o bajar por razones cualquiera que hacen alejar el resultado de lo que podíamos haber previsto en nuestra tesis de inversión.

Siempre tomo una frase del gran inversor Warren Buffett al respecto:

“Si no puedes ver caer un 50% el precio de una acción que tenés en el portafolio, porque tu estómago no lo resiste, entonces no inviertas en Bolsa”, señala.

Y créame que lo dice por experiencia propia.

Sin ir más lejos, una de las recientes apuestas del gurú en el mundo de la medicina ha sido la empresa israelí líder en producción de medicamentos genéricos Teva Pharmaceutical (TEVA).

La evolución reciente de esta acción márcalo siguiente:

Desde agosto a la fecha, esta empresa perdió un 46% de su valor por bolsa. Lógicamente que a Warren Buffett no le causa ninguna gracia ver caer así su inversión, pero él sabe que son las reglas de juego.

Y creo que lo que también deja siempre claro es que valor es muy distinto a precio en un activo financiero. Seguramente el Valor en TEVA que él advierte es exponencialmente mayor al precio coyuntural de este papel.

Así como a Warren le cayó fuerte su posición, también a mí en mi cuenta personal. He visto algunas tenencias mías con un 60% de pérdida este año. Y las conservé. Tuve estómago suficiente para hacerlo porque soy un inversor de largo plazo. Desde ya que no me gusta ver estas caídas, pero también soy consciente que es parte de las reglas de juego.

Creo que estas dos enseñanzas que me dejó la crisis, son perfectamente reutilizables para usted en su rol como inversor. Si entiende las mismas, una gran parte del trabajo estará hecho.

Ahora es el momento de buscar inversiones de valor en medio de esta brutal caída. De eso me estoy ocupando yo y se lo haré saber pronto.

Le deseo una excelente Navidad y un mejor Año Nuevo.

A su lado en los mercados.

Diego Martinez Burzaco

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